Un mal momento para emprender puede ser una gran oportunidad para crear

Un mal momento para todo….

No importa la hora del día en que prendas la televisión, actualices Twitter o revises tu cuenta de banco, todo pareciera indicar que estamos vivos en el momento equivocado. Los noticieros no dejan de transmitir noticias fúnebres con mensajes alarmistas, los expertos de economía y negocios no paran de revelar su postura al respecto e incluso algunos gobiernos lo afirman: es un mal momento para todos.

Pensar positivo pareciera contraproducente, incluso ilusorio o poco objetivo: ¿qué cosa buena puede traer que los mercados se desplomen?, ¿que los sistemas de salud no sean suficientes? O en resumidas cuentas: ¿qué puede tener de buena una crisis? La respuesta es muy sencilla, la parte buena de una crisis es: todo.

 

 

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La parte buena de las épocas malas

Primero, quisiera que hiciéramos un pequeño ejercicio en el que nos preguntáramos lo siguiente: antes de este momento ¿había pasado por tu cabeza que no podrías con alguna situación? ¿Tuviste algún problema que te abrumó tanto que simplemente te impedía ver si había una solución o siquiera un futuro favorable? Y hoy estás aquí leyendo esto, lo que significa una sola cosa: cualquiera que sea la dificultad que tuviste, forma parte del pasado, pudiste resolverlo y ahora estás aquí enfrentando otra cosa más.

¿Te has preguntado como lo lograste? La respuesta está en una herramienta con la que todos contamos pero que pocas veces es mencionada: la resiliencia. La resiliencia es la capacidad de todo ser humano a superar circunstancias traumáticas y que nos permite adaptarnos de manera positiva a las situaciones adversas.

La resiliencia no discrimina y todos somos capaces de hacer uso de ella, incluso ante cualquier escenario en todo parezca un mal momento como lo es esta pandemia, la cual guarda un gran secreto detrás.

 

He aquí el gran secreto detrás del virus

Esta enfermedad es catalogada como una de las peores. Postergó las Olimpiadas, afectó la economía, entre otras graves consecuencias, pero también evidenció grandes verdades.

Una de ellas es el poco o mucho uso que hicimos o estamos haciendo de la resiliencia dentro de nuestros negocios o proyectos creando nuevas formas de hacer las cosas.

Algo esencial que trae consigo cualquier crisis es la posibilidad de crear, y mientras más grande sea la crisis mayor será el impacto y alcance de lo consigamos desarrollar.

En definitiva cuando nos encontramos frente a todos los escenarios negativos, esto pareciera imposible, pero una vez enfriado el calor del momento, es cierto que todos necesitamos nuevas formas de hacer, ver, compartir y experimentar el mundo, porque las crisis también sirven para eso: para cambiarnos y hacer una versión más optimizada de nosotros.

 

 

Ahora, ¿estás listo para lo que sigue?

Aunque me gustaría decir que todo acaba aquí, lo cierto es que este viaje apenas comienza, y la primera parada en esta crisis es fijarnos la meta del mundo que nos necesita, pero también del que viene después y cómo podemos ser parte de él en esta nueva etapa.

Hacer un ejercicio de consciencia absoluta sobre todas nuestras áreas de oportunidad, todas nuestras experiencias, contactos y crear con ellas nuevas formas de posicionar nuestros negocios.

También involucra crear nuevas formas en las que las personas puedan experimentar nuestro producto o servicio, lo que nos permitirá además de salir de la crisis, diversificar nuestro negocio.

Eso si, nadie dijo que sea una tarea sencilla, pero sí es trascendental. Algo es seguro: nunca sabremos si es el mejor momento para hacer algo si nunca lo intentamos.

 

Emisora responsable con gran pasión por la creatividad y la comunicación visual. Fiel defensora del contenido por encima de todo y de que nada malo podrá pasar aquí y ahora.

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